martes, 10 de febrero de 2015

CUANTO CUESTA UN MILAGRO

 

 

CUANTO CUESTA UN MILAGRO

Micaela, una niña de ocho años oyó a sus padres decir que su hermanito Andrés estaba muy enfermo y que ellos no tenían el dinero necesario para pagar la operación que podría salvar su vida. «Sólo un milagro puede salvarlo», les oyó decir.


Micaela, fue a su habitación y sacó de un frasco todos sus ahorros. Vació el contenido y con todas las monedas que tenía fue a la farmacia. Esperó con paciencia al farmacéutico que estaba muy ocupado hablando con otro hombre.


Por fin, molesto, le preguntó. - ¿Qué necesitas? - Estoy conversando con mi hermano que vino de Chicago y al que no he visto en mucho tiempo – añadió, sin esperar que la niña respondiera su pregunta. - Es por mi hermano, dijo la niña - está muy enfermo y quiero comprarle un milagro.- ¿Cómo? - preguntó el boticario.- Se llama Andrés y tiene algo muy malo que le está creciendo dentro de la cabeza. Dice mi papá que sólo un milagro le puede salvar. ¿Cuánto cuesta un milagro?

 

- Aquí no vendemos milagros, lo siento, pero no puedo ayudarte - contestó éste, con un nudo en la garganta. - Mire, tengo dinero para pagarlo. Si no es suficiente, conseguiré lo que falte. Dígame cuánto cuesta. El hermano del farmacéutico era un hombre muy elegante. Se inclinó, y preguntó a la niña:- ¿Qué clase de milagro necesita tu hermano?- No sé, respondió Micaela, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Lo que sé, es que está muy enfermo y dice mamá que necesita una operación, pero como mi papá no puede pagarla, quiero hacerlo yo con mi dinero.

 

- ¿Cuánto tienes? - preguntó el señor que venía de Chicago.- 22 pesos con 50 centavos- respondió Micaela con voz apenas audible. Es todo lo que tengo, pero si hace falta, puedo conseguir más.

- ¡Qué casualidad! - dijo sonriendo, 22 pesos con 50 centvos es justo lo que cuesta un milagro para tu hermanito. Seguidamente, el hombre recogió el dinero en una mano y con la otra tomó la mano de la niña y le dijo:- Llévame a tu casa. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres, para ver si tengo la clase de milagro que necesitas.

 

Aquel hombre bien vestido era el Dr. Armstrong, especialista en neurocirugía, quien realizó la delicada operación. Al poco tiempo, Andres se había restablecido totalmente. La madre emocionada comentó: Esta operación fue un milagro. ¿Cuánto habrá costado? Micaela sonrió. Sabía exactamente cuánto costaba un milagro: 22 pesos con 50 centavos.

Necesitamos FE para alcanzar las metas inalcanzables.

 

6 comentarios:

  1. ¿SEREMOS CAPACES DE REALIZAR MILAGROS, EN FAVOR DE NUESTR@S HERMAN@S?

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  2. Hermoso y aleccionador...No hay Nada más gratificante que Ayudar al prójimo...Gracias <3 .....Carmen Lobresco :)

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  3. Awww... verdaderamente necesitamos ser como niños para para creer y tener fe.

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  4. Si los milagros existen pero las personas se sientan a esperarlos y no tratan de buscarlos

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  5. Si los milagros existen pero las personas se sientan a esperarlos y no tratan de buscarlos

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