lunes, 11 de mayo de 2015

Tu madre, tu mejor amiga

 

 

Tu madre, tu mejor amiga


Estaban dos amigos tomando un café y mientras conversaban uno de ellos comentó:

-Mi madre me llama constantemente a la oficina, por cualquier cosa y siempre acaba pidiéndome que vaya a conversar con ella. Es terrible, siempre las mismas quejas, que se siente sola, que le duele esto, lo otro… La verdad es que voy muy poco a visitarla y creo que es porque me molesta su forma de ser. Ya sabes cómo son los viejos; cuentan las mismas cosas una y otra vez y yo estoy muy ocupado. Tú ya sabes que siempre me falta tiempo, los compromisos de trabajo, mi esposa, mis hijos, mis amigos. No tengo tiempo para dedicárselo como ella quiere.

El amigo que lo escuchaba con mucha seriedad, le respondió:

-Yo en cambio, converso mucho con mi mamá; cada vez que estoy triste, voy para pasar un rato con ella; cuando me siento solo o cuando tengo un problema y necesito fortaleza, voy a visitarla y ella me reconforta, me anima y siempre termino sintiéndome mucho mejor.

-Supongo que tu eres mejor persona que yo- dijo sincerándose el primero.

– No creas, soy igual que tu, o al menos lo era. Porque la verdad es que visito a mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, mientras estuvo conmigo yo tampoco iba a conversar con ella, pensaba y sentía lo mismo que tú. Y no sabes cuanta falta me hace ahora su presencia, cuánto daría ahora por sentir las caricias que con tanto amor me prodigaba y que yo estúpidamente rechazaba porque pensaba que ya no era un niño. Cuánta tristeza me da no haber escuchado sus consejos. ¡Yo sé lo que hago! le gritaba. Y por no escucharla, cometí un montón de errores. ¡Ay amigo, si supieras como la extraño! Ya es tarde, pero ahora me doy cuenta de que fue mi mejor amiga. Yo tampoco tenía tiempo, mis ocupaciones eran tantas que casi no la visitaba y cuando lo hacía, era sólo por unos minutos. Sin embargo, ahora que ya no está le dedico muchísimo tiempo, pero sintiéndome culpable y miserable. Fíjate que necio, cada vez que sentado en la tierra fría del camposanto miro su foto en el mármol gris, puedo leer las palabras que mande grabar, “Te amo”, sin embargo ella nunca las escuchó de mis propios labios. Por eso cada vez que la visito le pido a ella y a Dios que me perdonen por haber sido tan duro, por haberla tratado mal, por haberle gritado, por ser tan brusco, tan hipócrita, y por el poco afecto que le di. Pero no hay respuesta, sólo silencio y cuando una brisa acaricia mis mejillas, siento que ella me perdona y a pesar de todo sé que me sigue amando con todo su corazón.

Mirando a su amigo con los ojos llenos de lágrimas, le dijo: “Discúlpame, no quería avergonzarte, pero si de algo te sirve mi experiencia, conversa con ella, hoy que la tienes, valora su presencia, agradécele por las virtudes que seguro posee, deja a un lado sus errores, que de una u otra manera, forman parte de su ser. No esperes a que ya no esté contigo, porque entonces el dolor llegará hasta lo más profundo del alma y te darás cuenta que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, será un vacío que nunca podrás llenar. No permitas que te pase lo que me pasó a mí.

De regreso a su oficina, iba pensando en las palabras de su amigo. Cuando llegó, dijo a su secretaria: ¡Por favor, no me pase más llamadas! Comuníqueme con mi madre y también cancele todas las citas de mi agenda, porque este día lo dedicaré a ella.

“No dejes pasar este día sin decirle a tu madre: TE AMO”

 

4 comentarios:

  1. ¡Maravillosa! ¡Qué bonita reflexión! Me ha servido de mucho leerlo, no sólo esta entrada sino en general el blog.

    ResponderEliminar
  2. GRACIAS AUN TENGO A MI MADRE Y LES DIGO A MIS HIJOS MIENTRAS MI MADRE VIVA ELLA ESTA PRIMERO , PORQ ES EL SER QUE ME DIO LA VIDA Y POR ELLA USTEDES SON MIS HIJOS . MIENTRAS MI MADRE VIVA ESTOY CON ELLA Y CON USTEDES PERO PRIMERO MI MADRE . ZORAIDA MONTILLA 16 DE MAYO

    ResponderEliminar
  3. Agnes Jannet González Godoy16 de mayo de 2015, 23:08

    Que hermosa reflexión, para compartirla mucho, mucho, los hijos son un poco ingratos, sólo piensan en ellos y su propia vida y las mamás quedan atrás si les llega a quedar un tiempo cada y tantos días, con suerte llaman y lo justo y preciso, los jóvenes de hoy se sienten muy superiores, creen que porque tuvieron la oportunidad de ser profesionales tienen el mundo en sus manos y pueden pasar a llevar y olvidarse del resto, y las mamás a pesar de todo siempre están ahí para ellos, sin importar su ingratitud y su arrogancia, las mamás no saben de rencores ni odiosidades para sus hijos, "SÓLO ESTAN".

    ResponderEliminar
  4. Gracias x tu comentario! Aunque no te conozca, me atreví a agradecer tu reflexión... Hermoso y muy cierto.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...